Santiago de Compostela

Situado en el noroeste de la península, Santiago de Compostela, nace, como lo hiciera Roma, entre colinas ofreciendo imágenes y balcones privilegiados de la ciudad.  Declarada Patrimonio de la Humanidad hoy es conocida en el mundo por ser el punto final de la ruta de peregrinación del Camino de Santiago. Hasta aquí llegan cada año miles de peregrinos convirtiendo este paraje del finis terrae (o final de la tierra) en punto de encuentro de fe y pensamiento.

Hasta la  plaza del Obradoiro tiene la peculiar forma que acompañara a todo peregrino, una vieira. Este lugar acoge con los brazos abiertos a peregrinos y turistas. Aquí veremos lo que fue el hospital y albergue de peregrinos, hoy complejo hotelero donde actualmente se regalan 3 comidas gratis a los 10 primeros peregrinos que lleguen con la credencia compostelana.

La catedral compostelana nos da la bienvenida, con una espectacular fachada barroca definida por viajeros ingleses como la obra de oro, por lo mucho que relucía hace ya muchos años. Si nos fijamos en la entrada principal podremos ver el pórtico románico más antiguo de Europa, El pórtico de la Gloria con más de 200 figuras de granito representando escenas de la resurrección.

Si hay algo que hace famoso a este lugar es sin duda la imagen del apóstol y el mayor incensario del mundo, el botafumeiro, utilizado en la época para desinfectar la catedral y eliminar malos olores.

Santiago nos reserva lugares como el Palacio de Fonseca, aquí estuvo la sede de la universidad compostelana, actualmente biblioteca general de la Universidad.

20.000 metros cuadrados ocupa el monasterio de San Martín Pinario el más importante de la Compostela Medieval, cuyos deslumbrantes retablos no dejaran indiferente al viajero.

En la misma ciudad encontramos oasis y vistas relajantes como ésta del  Parque de la Alameda. Imágenes que  disfrutan los santiagueses y el mismísimo  Valle Inclán en su día.

Santiago es también bullicio, el de su mercado de Abastos, nos mostrará  los colores y sabores de los productos gallegos. Aquí podemos encontrar materia prima para platos que no necesitan presentación como el pulpo a la gallega  o la empanada, dos de los mejores embajadores de Galicia por todo el mundo.