San Cristóbal de la Laguna

Calles trazadas con inteligencia, casas y edificios religiosos que mezclan todos los estilos europeos para crear uno propio… Todo ello forma parte en sí mismo, del espíritu que envuelve a La Laguna, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999.Hace 2000 años estas tierras ya estaban habitadas por los guanches que preferían vivir en la montaña y fértil valle.

Leonardo Torriani hizo el plano de la ciudad en 1588, el Rey lo encargó levantar planos de sus territorios y fortificaciones existentes. La Laguna fue la primera ciudad moderna y sirvió de modelo para todas las ciudades que se construirían en el nuevo mundo. Como nos muestra la maqueta situada en el ex convento de Santo Domingo en el plano que dibujó el ingeniero. La mentalidad había cambiado y la laguna es una ciudad sin amurallar.

A la Laguna llegaron portugueses, italianos, ingleses y españoles, todos en busca de dinero fácil, cada uno puso su seña de identidad y la mezcla de todos ellos es lo que llamaríamos el estilo de La Laguna.

Contemplar el Convento de Santa Catalina de Siena o el de los Dominicos o el de Santa Clara, fisgonear en las casas de los Capitanes o en la del Corregidor o acercarnos hasta la Casa Salazar para conocer su historia, es uno de los mayores placeres de esta ciudad.

Otro sin duda es disfrutar de la gastronomía: papas con mojo picón, batata, cherné o gofio. Quizás la cocina española más diferente a las demás y que acostumbra a acompañar cada plato con salsas que saben más a América que a la península.

Los encantos de esta tierra no se acaban aquí, La Laguna ofrece playa y montaña. Las piscinas de Bajamar son una buena opción, así como dar un paseíto por la Playa del Roquete y su cofradía de pescadores o hacer surf en la Playa del Arenal.

Para los que prefieran montaña, no tienen más que acercarse a la Cruz del Carmen, deleitarse la vista en el Mirador y elegir uno de los muchos senderos que de allí parten. Senderos de distintas longitudes que atraviesan el Parque Natural de Anaga en todos los sentidos.