Ruta costera

Quien espere encontrar playas de arena blanca y calor tropical todo el año no lo encontrará en el norte de Tenerife. La Laguna es mucho más que eso y lo mejor es dejarse sorprender a cada paso que se dé. El término municipal de La Laguna está situado al noreste de la isla de Tenerife, en el Valle de Aguere. El término municipal va desde la esperanza hasta la costa. Su meteorología es cambiante y se puede pasar del calor al frío y del frío a la bruma en apenas unos kilómetros.

Para los laguneros el agua forma parte de sus vidas desde que son bien pequeños. Son afortunados, tienen una de las mejores playas, reconocida mundialmente, para practicarlo la Playa del Arenal. El darse un baño en uno de los charcos cercanos también forma parte de la rutina habitual del lagunero. Es otra forma de disfrutar del mar donde la toalla se coloca en la roca y el baño tiene lugar en una piscina natural. Hay charcos para todos los gustos y de todos los tamaños. En Jover el azul profundo del agua rompe con fuerza en la roca negra y el olor a alga marina impregna todo el ambiente. En la piscina de Jover el agua es tan azul y tan transparente que parece una piscina olímpica excavada en la roca.

En Bajamar el mar ha creado unas piscinas naturales de todos los tamaños que los laguneros se han preocupado de acondicionar de la mejor manera posible. Una de ellas es para niños, lo que las hace destino ideal para familias.

Desde el Mirador de San Mateo se puede disfrutar de una vista general de lo que es la costa, las montañas del Parque Rural de Anaga, el Roque de los Dos Hermanos, la Punta del Hidalgo y la inmensidad del mar.

Por un agradable paseo llegamos a la Playa del Roquete, además de una piscina natural, existe una cofradía de pescadores con los barquitos amarrados. Un lugar pintoresco con casitas de colores y como no, lo mejor del mar.

El final de nuestro itinerario lo marca la Punta del Hidalgo, risco impresionante con historia guanche. Es la costa en estado puro con múltiples charquitos de profundidad diversa y un faro de 1992 que rompe con la fisonomía de lo que entendemos por faro.

La uva también forma parte del paisaje Lagunero, tanto como las plantaciones de Plátano o la estrelitzia tinerfeña popularmente conocidas como las flores del paraíso. En la Finca El Fresal la uva es tratada como una marquesa, tiene espacio para crecer como en un palacio con vistas al mar, nunca toca el suelo y es recogida con música, quizás estos cuidados, junto con la tierra volcánica, hacen que el vino que producen sea tan especial y de tanta calidad. La producción de plátanos y estrelitzia La podremos ver en la Cooperativa Hortogarden, un recorrido completo desde que se plantan los productos hasta su envasado. Plataneras, uva, roca volcánica, mar azul y piscinas creadas por los caprichos del mar. Una costa que te sorprenderá más que una playa de fina arena.