Plaza Mayor y entorno

Centro neurálgico de la ciudad, la plaza Mayor de Salamanca ha tenido un sin fin de usos, mercado, coso taurino, mentidero…Hoy en día confluyen en ella todos los caminos.

Es el espacio urbanístico más importante del casco antiguo y la que día tras día toma el pulso a la ciudad en su devenir diurno y nocturno. Barroca en su estilo aunque con influencias herrerianas y renacentistas, sintetiza el compromiso con su tiempo y con su historia.

La calle Compañía, es quizá la más bella de la ciudad por la armonía  de su conjunto. Aquí se encuentra lo más selecto en cuanto a palacios se refiere, fiel reflejo del florecimiento y la importancia de la ciudad salmantina en los siglos XV y XVI.

El palacio de Monterrey, actualmente propiedad de la Casa de Alba, a pocos pasos, la Purísima y Las Angustias, también fundadas por el Conde III de Monterrey quien deseaba poseer frente a su palacio una iglesia funeraria que fuera custodiada por monjas de clausura.

Un poco más allá, nos topamos con el Colegio Mayor de Fonseca, uno de los cuatro colegios mayores que tuvo la universidad de Salamanca y que hoy acoge durante el verano diversos espectáculos en su magnífico claustro. 

La Casa de las Conchas, es la muestra del poder de sus propietarios y de la unión de dos importantes miembros de la nobleza: Arias Maldonado y Juana Pimentel, dama de la reina Isabel la Católica quien contaba en su escudo de armas familiar con la concha como emblema.

Cerramos el círculo de nuestro recorrido en la Plaza del Corrillo, donde encontramos la Iglesia de San Martín. Dicha plaza era llamada también como “Corrillo de la yerba”, isleta de hierba alta, frontera entre el bando de San Martín y el de San Benito, los dos sectores en que estaba dividida la nobleza salmantina en los siglos XIV y XV enfrentados por  el poder del ayuntamiento.

Esta plaza fue también mercado de animales; los soportales así nos lo recuerdan, pero también fue lugar de citas románticas, pues en estas columnas hay representaciones de los días de la semana en forma astral que sirvieron de cita poética a los jóvenes de la época.

Y es que todo gira y gira en Salamanca alrededor de esta plaza, que desde hace tres siglos nos invita a cruzarla y mirarla… Bien vale la pena un alto en el camino en cualquiera de sus bancos, esquinas o terrazas para disfrutar de un escaparate de la vida Salmantina.