Ciudad monumental y de la cultura

Puerta de entrada a la ciudad y prueba de sus muchos siglos de historia es el puente romano de Salamanca. Atribuido a Trajano en el siglo I, forma parte de la Vía de la Plata y es, sin duda, una de las más conocidas y admiradas vistas de la ciudad.

Una buena forma de conocer la Salamanca monumental, es a través de sus Catedrales: la nueva y la vieja. Si algo hace famosa a la nueva es La Puerta de Ramos. Fue reconstruida en 1992 y aunque  conservo su estilo plateresco, se introdujeron algunos elementos contemporáneos como el astronauta y el mono que come helados. Se decide su construcción en el siglo XV, en una ciudad que había crecido demasiado, Salamanca contaba ya con 16.000 habitantes. La catedral nueva  se convierte así en la  más bella, alta y luminosa de las Catedrales.

El acceso a la vieja se realiza a través de la nueva. Esta presidida por un retablo gótico de 53 tablas que relata la vida de la Virgen y de Jesucristo. No debemos perdernos su bello claustro, donde encontraremos la capilla de Santa Bárbara. Era utilizada en la elección del rector y en ella también se realizaba el examen de licenciatura, de ahí surge la expresión “estar en capilla”.

No podemos acabar nuestra visita sin subir a la torre de la Catedral. El Ieronimus nos brinda la oportunidad de pasear por el punto más alto de las dos catedrales y obtener la mejor de las vistas de la torre del gallo  y de una ciudad que la admira a sus pies. 

En el Archivo de la Guerra Civil además de una exposición que repasa su historia, encontramos una curiosa sala donde el general Franco, acumulo todos los objetos incautados a los masones, dando en este lugar, un particular punto de vista de esta asociación.

Cercana, La Casa Lis, palacete que cuenta con la colección más importante de artes decorativas Art Nouveau y Art Déco en nuestro país.

El Huerto de Calixto y Melibea, puede ser el lugar ideal para relajarse. Este jardín de tradición musulmana, presume de ser, el que sirvió de inspiración a Francisco de Rojas para escribir su célebre obra: La Celestina.

Más adelante el Museo del Comercio este lugar recoge también parte de la historia de la ciudad. Un museo para los salmantinos curiosos por conocer más datos de su pasado, pero también para el visitante que se acerca de nuevas a esta ciudad. En este museo podrá realizar un recorrido a través de  los  momentos claves que marcaron el devenir mercantil de la ciudad.

Y no hay que olvidar, el Convento Dominico de San Esteban, sin duda, un lugar para la memoria. De enorme trascendencia histórica, entre sus muros tuvo lugar la entrevista entre los Reyes Católicos y Colón que le llevaría a descubrir el Nuevo Mundo y a forjar uno de los capítulos más importantes de la historia de nuestros conquistadores.