Salamanca

Desde el Puente Romano presidido por el río Tormes se erige majestuosa la ciudad de Salamanca, Ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1988. Una urbe Renacentista por excelencia, no solo por su estética urbanística, sino porque allí abrió sus puertas la primera Universidad española allá por el siglo XIII. Cuna del conocimiento, aquí impartieron clases Fray Luis de León, Francisco de Vitoria o Unamuno. Es sin duda, una ciudad que antes que nadie tendió puentes con Iberoamérica puesto que entre los muros de San Esteban se tramaron los primeros planes que llevarían a Colón al Nuevo Mundo. Centro del pensamiento humanista y de la búsqueda del conocimiento, acogía por aquel entonces a 6.000 estudiantes, seis siglos después, son  40.000. Ciudad de catedrales, la Vieja y la Nueva. La Nueva, es gótica, pero también renacentista y barroca. Junto a ella  la Vieja, románica, algo más pequeña pero no por ello menos bella. Desde el mirador de Ieronimus obtendremos una bella estampa de ambas compartiendo espacio y siempre comunicadas. La terraza situada sobre la fachada principal nos ofrece una  visión única de este singular entorno.

Contrapunto a todo lo visto hasta ahora, el DA2,  Un espacio para la libertad, aunque en su día fuese la antigua prisión de la ciudad. El nuevo centro de arte contemporáneo, nos recuerda que Salamanca es también una ciudad moderna y dinámica, donde la arquitectura joven y antigua convive en armonía.

Ciudad estudiantil de referencia,  joven, vital  y cosmopolita, Salamanca es también  un museo al aire libre esculpido en piedra dorada y teñida de vítores estudiantiles. Recorrida por casonas, palacios, y plazas nos recuerdan su época de esplendor sabiendo mejor que nadie, fundirse con los nuevos tiempos