Mérida visigoda y árabe

Mérida fue sin duda, una de las ciudades más importantes del reino visigodo de Hispania. Capital del reino durante 65 años. Su nivel político y religioso solamente era superado por Toledo. En esta época se construyeron importantes edificaciones que, por desgracia no llegaron a nuestros días. Testigo de aquello son los restos que encontramos en la iglesia barroca de Santa Clara, hoy museo visigodo de Mérida donde encontramos la colección visigoda más importante de España en su género.

Restos de una época que también se esconden bajo la Basílica de Santa Eulalia, patrona de la ciudad que atraería a numerosos peregrinos que acudían tras la huella de la joven mártir.

Serían los musulmanes los que aprovecharían parte de las estructuras visigodas para decorar edificaciones como la Alcazaba. Allí podemos contemplar numerosas pilastras visigodas distribuidas por un recinto de gran magnitud.

Si bajamos al aljibe localizaremos varias de estas pilastras con formas identificativas, racimos de uvas, hojas de palmeta…

Llegado a este punto merece la pena subir hasta la muralla de esta imponente fortaleza para contemplar desde aquí las hermosas vistas de un recinto en el que pudieron vivir hasta 2000 soldados distribuidos en barracones.

Un recinto cuyos muros con 10 metros de alto la hacían prácticamente inexpugnable. Sin duda, o podemos pasar por alto lo que fue el Xenodoquio, albergue de peregrinos y hospital donde se atendía a todo el que lo necesitase sin importar su condición social, económica, ni religión. Testigo de cómo evolucionó esta última con el paso de los siglos la encontramos en los Columbarios, donde podremos hacer un curioso recorrido por los enterramientos de los distintos periodos emeritenses.

Contemplaremos impresionantes mausoleos romanos y enterramientos  visigodos de gran valor. Haremos también  un repaso por las costumbres de la época que ayudarán al viajero a entender algo mejor algunas de las civilizaciones cuyo legado ha servido para conformar la civilización que ha llegado a nuestros días.