Ibiza monumental

El recinto amurallado de Dalt Vila, cuyo trazado original se conserva desde el siglo XVI, es una de las razones por las que la ciudad es hoy Patrimonio de la Humanidad. Un recorrido por la historia que comienza en la puerta de Ses Taules, puerta principal de la villa medieval presidida por el escudo de la familia de los Habsburgo. A solo unos metros encontramos la plaza de Vila durante años centro neurálgico de la ciudad amurallada. Actualmente ésta plaza alberga numerosos restaurantes y tiendas de artesanía y souvenirs, que hacen de este punto un lugar digno de visitar, tanto de día como de noche. De camino a la catedral nos topamos con la Iglesia de Santo Domingo. En ella, el Cristo del Cementerio. Cuenta los historiadores que la imagen se veía desde el puerto, por lo que los marineros, cuando salían a  faenar, empezaron a manifestarle su devoción con un toque de bocina para que les protegiera en su viaje. Un fervor que llega hasta nuestros días. Prueba de ello son  los 166 faldones de distintos colores donados por familias devotas al Cristo.

El museo Puget nos sorprende a primera vista por su ubicación en una casa noble de singular atractivo. Ventanales de 3 arcos, guirnaldas de rosetas y capiteles con motivos vegetales nos dan la bienvenida a este museo, un lugar que sirve de espacio expositivo de pintores ibicencos como Narciso Puget Viñas, un apasionado del impresionismo y su hijo Narciso Puget Riquer. En total podemos contemplar más de 130 obras de ambos distribuidas por temas: vida rural, ciudad de Ibiza, costumbres de la isla, calles y paisajes. Aquí también veremos copias de cuadros de  cuadro de Velázquez  como el del “Conde Duque de Olivares”  o el de “Mariana de Austria”  realizados por  Narcis padre.

Representativos de Dalt Vila sus 7 baluartes defensivos. Si nos fijamos, todos ellos tienen forma de punta de flecha. Se utilizaron en Italia, España y Sudamérica ya que posibilitaba el fuego cruzado desde distintos ángulos. En el de San Pere, audiovisuales que nos muestran cómo fue posible la construcción del recinto amurallado de Dalt Vila, fortificación renacentista diseñada por el ingeniero italiano Giovanni Battista Calva. En su interior podemos ver una recreación del despacho de trabajo de este último y  un andamio del siglo XVI….

El baluarte de San Jaume  nos espera mostrando cañones del siglo XVI,  morteros, balas de distintos calibres, espadas así como lanzas, trabucos, cascos y armaduras cuyo peso podremos sentir en nuestras carnes. Cerca de la Catedral el museo Arqueológico nos permitirá hacer un recorrido detallado por las diferentes culturas que han pasado por la isla y cuyo legado continua presente en la misma: desde la prehistoria hasta los fenicios, la  época medieval  y el islamismo.

De especial luminosidad es la catedral de Ibiza. En el centro de la misma, la Virgen de las Nieves, a quien los ibicencos le dedicaban las conquistas conseguidas. Prueba de la devoción que se tiene a ella es el importante número de mujeres llamadas Nieves o Neus en catalán, en toda la isla. En este lugar encontramos también  una  capilla dedicada a San Antonio. Si nos fijamos en su cara veremos que es la del pintor ibicenco Narcis Puget Viñas quien decidió poner en el rostro del santo su autorretrato.

Otro de las imágenes que identifican a la isla es esta… El azul de sus aguas gracias a la reserva de Posidonia. Plantas marinas difíciles de encontrar en el Mediterráneo, que depuran las aguas  generando oxígeno y dando a este lugar  un azul intenso  difícil de ver en otros rincones del mundo…