CONVENTO DE LAS DUEÑAS

Es el rincón del viajero experto, un espacio íntimo alejado del ruido y del bullicio. Un lugar perfecto para descansar y disfrutar. Se trata de un bellísimo edificio construido a comienzos del siglo XVI. El origen del convento se sitúa cuando doña Juana Rodríguez de Maldonado, dona su palacio de estilo mudéjar a la comunidad de Religiosas de las Dominicas. Del primitivo edificio se conservan aún algunos elementos, como una bella puerta mudéjar decorada por azulejos, que se encuentra en la galería alta del claustro. En 1533 se construye el actual convento.

La denominación de Dueñas probablemente está relacionada con el origen nobiliario de la mayoría de las monjas del convento. Estas monjas pagaban una dote muy elevada para poder dedicar su jornada únicamente a la oración.

Sin duda, la parte más conocida y admirada de este edificio es su claustro. De forma pentagonal, y de armónicas formas se divide en dos niveles de galerías. El piso bajo, es de gran sencillez, con arcos decorados por medallones; y en el  piso alto, podremos ver capiteles decorados con la fauna fantástica renacentista: dragones, gárgolas o arpías.

Pero no podremos marcharnos de este lugar sin probar los dulces que las monjas magníficamente elaboran, entre los que figuran, sus famosos amarguillos.

HORARIOS:

c/ Plaza del Concilio de Trento s/n

Lunes a sábados: de 11:00 h. a 12:45 y de 16:30 a 18:45 h.

Domingos y festivos: cerrado

ENTRADA

General: 2€

Reducida: 1€ (grupos superiores a 20 personas)