EL CHARCO DE LOS POBRES

Para vivir La Laguna hay que tener en cuenta que aquí la conversación normal  es: “me voy a remojar al charco  y luego quedamos”, si hace bueno todos los laguneros acuden a su charco preferido pero como aquí hace bueno casi siempre es difícil encontrar un charco vacío. Al Charco de los Pobres acuden nudistas, aunque no es imprescindible quitarse el bañador y bañistas que quieren tener más tranquilidad.

 El acceso es más complicado pero merece la pena llegar hasta allí sólo por sentir como te embulle la naturaleza. 

El mar, la roca, tu piscina particular y tú. Trescientos  metros antes de llegar a Bajamar y en el desvío del Club Naútico, cerca de una zona residencial y hacia el número 29, hay que atravesar  un terreno semi-vallado y luego  un descampado, cuando llegas al final miras hacia abajo y ahí está el increíble charco, hay que bajar la ladera y no olvidarse agua para beber y un tentempié. El Charco de los pobres recibe su nombre porque desde él se divisa el Club Naútico que es privado.