PUENTE DE SAN MARTÍN

Este puente medieval situado al oeste de la ciudad, nos ofrece unas magnifica estampa del río Tajo a su paso por Toledo. Desde el punto marcado por el GPS veremos  una escalera que nos indica el final de la ruta verde. Este puente existía ya a mediados del siglo XIV, sustituyendo a otro situado muy cerca. Fue destruido durante las guerras entre Don Pedro I y Don Enrique de Trastámara y fue reedificado después por orden del obispo Pedro Tenorio. Este puente, declarado monumento nacional en 1921, es una de las puertas de entrada a la ciudad. Durante el reinado de Carlos II de España se reformó, ensanchándose sus accesos y, un siglo más tarde, se pavimentó. De estas reformas queda una inscripción en el muro interior del torreón de entrada, con el escudo imperial flanqueado por dos reyes sentados.

 La leyenda de la mujer del “atarife” cuenta que, cómo el ingeniero que diseñó el puente comenzó  a ponerse día a día  más y más triste. Al preguntar su mujer que ocurría, este confesó que se había  equivocado en los cálculos de cimentación, de modo que cuando se quitase el armazón del arco central todo se caería y  él quedaría deshonrado,  arruinado y castigado para siempre. Tras dar muchas vueltas una noche la mujer se acercó a los andamios y los prendió fuego arrasándolo por completo. Al día siguiente el arzobispo encargó al ingeniero la reconstrucción del puente. Esta vez, sin errores.