PLAZA DE CAPUCHINOS Y CRISTO DE LOS FAROLES

Una calle empedrada nos conduce hasta la imagen del Cristo de los Faroles, una de las imágenes con más devoción de la ciudad, prueba de ello es que a sus pies siempre encontraremos flores. El Cristo fue colocado aquí en  1794 por los frailes capuchinos.

 En sus orígenes se llamó Cristo de los Desagravios y Misericordia. Debido a los faroles que le iluminan por la noche, popularmente, se le llama el Cristo de los Faroles. Un lugar que, sin duda, merece una visita de noche.

En esta plaza encontramos el convento capuchino del Santo Ángel. También la iglesia de Dolores donde podemos ver una imagen preciosa de la Virgen de los Dolores en una capilla muy acogedora. Precisamente ésta es una de las vírgenes de la ciudad con mayor devoción. Tiene el mayor número de nazarenos, por eso la llaman la “Señora de Córdoba”.