PLAZA DE LAS TENDILLAS

Uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, aquí encontramos además de la oficina de turismo, la estatua de Fernández de Córdoba, capitán de los ejércitos y lugarteniente de los Reyes Católicos, debajo de la estatua podremos leer los nombres de las batallas que ganó. Inicialmente se hizo una colecta popular para construirle una estatua pero no se consiguieron fondos, así que se colocó la base de la estatua en 1915 y nueve años después se colocaría la estatua.

En la época romana el foro colonial atravesaba algunas de las actuales calles colindantes albergando los principales edificios públicos de la ciudad. Merece la pena esperar hasta las horas en punto para escuchar cómo desde la torre del reloj de esta plaza (desde las ocho hasta las 12 de la noche) tocan las campanas, a ritmo de guitarra concretamente una soleá, pero solo a las horas en punto. 

Popularmente también se conoce a este lugar como la plaza del bidé por los chorros de agua situados en el suelo y que en verano se activan para refrescar a quienes por allí pasan.