CONVENTO DE SANTA TERESA

Plaza de la Santa 4

Se levanta sobre lo que fue el solar donde estuvo la casa paterna de Santa Teresa y donde nació el 28 de marzo de 1515. En la fachada podemos ver  5 escudos centrales, entre ellos los  pertenecientes a los Cepeda y Ahumada y  al Conde Duque de Olivares. Este último sufragó gran parte de los gastos del convento.

Los carmelitas descalzos adquieren los restos de la vivienda que había pertenecido a la familia de la Santa con la idea de edificar la iglesia y el convento. Está orientado hacia el norte y no hacia el este como ocurre en la mayoría de los casos para hacer coincidir el altar mayor  y la capilla oratorio con las habitaciones  de Santa Teresa. Durante años, en este lugar se situó el instituto y la escuela de la ciudad.

En el interior del convento destaca el retablo de la capilla mayor  de Gregorio Fernández escultor gallego devoto de la Santa. En la parte baja podemos ver también  a San José y la Virgen colocando un manto y un collar a Santa Teresa como símbolo de protección Y en la parte superior  la santísima Trinidad, rodeada por querubines y representada por un  pelícano símbolo de la eucaristía y Cristo.

Otra capilla a destacar es la de la Santa. Aquí podemos ver un retablo barroco en cuyas hornacinas se representa una imagen de San José y la imagen de Sta. Teresa arrodillada representada en éxtasis por Gregorio Fdez. Esta es la imagen que sale en procesión cada 15 de octubre, una de las imágenes más veneradas de la ciudad. Un lugar donde  podremos contemplar también  vidrieras del siglo XIX hechas en la Cartuja de Sevilla,  en las que se narra  cómo   Santa Teresa con 10 años, se escapa junto con su hermano Rodrigo para ir a tierra de moros con un fin, ser decapitados y así convertirse en mártires.

En el convento también podemos ver parte del huerto familiar donde Teresa y su hermano compartían juegos y lecturas.  Hay que recordar que Teresa procedía de una familia de judíos conversos por parte de su abuelo paterno. Este último sale de Toledo habiéndose casado con  Inés de Cepeda. Tuvieron  6 hijos, entre ellos Alonso padre de Santa Teresa y todos  ellos cogen el apellido materno y  compran cartas de hidalguía para así asegurarse limpieza de sangre.