IGLESIA DE SANTA MARÍA

Está situada en la plaza del mismo nombre, centro neurálgico de la ciudad desde la conquista. Tras la edificación del templo y hasta que la presión aristocrática expulsó al pueblo llano a vivir extramuros, fue lugar de reunión del Concejo y corro de celebraciones, torneos y teatro.

En una de las esquinas de la fachada se encuentra la estatua en bronce del franciscano, Pedro de Alcántara, realizada en 1954 por el escultor cacereño Enrique Pérez Comendador.

La iglesia que la preside es el templo más grande e importante de Cáceres. Construida durante los siglos XV al XVI probablemente sobre una obra anterior de finales del XIII. El resultado es un templo de amplias dimensiones y gruesos muros cuya factura guarda también relación con la obsesión defensiva de toda la arquitectura cacereña. Prueba de ello, es la torre rectangular que se levanta a los pies del templo realizada entre 1554 y 1159. Pero el atractivo artístico se centra en su interior. Se trata de una iglesia de planta rectangular, dividida en tres naves separadas por arcos apuntados y por bóvedas de crucería. Lo más destacado es el retablo mayor, realizado en el siglo XVI por los artistas Roque Balduque y Guillén Ferrant en madera de pino y cedro sin policromar, y dedicado a la Asunción de la Virgen. La sacristía alberga un interesante museo de piezas sacramentales, y a continuación a la izquierda  en una de las capillas laterales se halla el Cristo Negro de gran devoción en la ciudad, crucifijo gótico del siglo XIV que es sacado en procesión la noche del Miércoles Santo.