PALACIO DE HERNANDO DE OVANDO y PALACIO DEL MAYORALGO

Plaza de Santa María

El palacio de Hernando de Ovando, es uno de los edificios nobles que forma la plaza de Santa María. Es de estilo renacentista del siglo XVI, reformado en el XVIII. Los medallones que aparecen en los ángulos superiores del arco, representan a Hernando de Ovando junto a su esposa Mencía de Ulloa. Sobre ellos puede verse la inscripción en latín del lema de la familia: “La memoria de los justos es eterna”, y el escudo de armas, la concha con cruz de los Ovando y los escaques de los Ulloa. La familia Hernando de Ovando estaba emparentada por múltiples vías con las otras sangres nobles cacereñas: los Golfín, los Ulloa y los Mayoralgo.

En el lado occidental de la plaza se halla el palacio Episcopal, construido en 1587. En su fachada están representados el Nuevo Mundo, una india azteca hace alusión a las posesiones españolas en América y un busto de un indio filipino a las de Asia. El interior está organizado en torno a un patio porticado adornado con diversos escudos episcopales.

Cierra el conjunto el palacio del Mayoralgo, quienes constituirían el primer mayorazgo que hubo en Cáceres. Esta institución jurídica medieval establecía que los bienes familiares debían ser indivisibles y para ello debían pasar íntegramente al hijo primogénito y evitar de este modo que el patrimonio familiar desapareciera por el reparto. Tras la conquista de la ciudad por el rey Alfonso IX, Cáceres es repoblada por segundones de familias leonesas y asturianas que instituirán nuevos mayorazgos. Y es también el origen de los grandes latifundios extremeños. El apellido original de la familia es Blázquez, pues fue Blasco Muñoz el primero de la familia en llegar a la ciudad cacereña acompañando a Alfonso IX en la conquista. Como el rey había prohibido levantar palacios dentro de las murallas, construyó justo en el límite su propia torre defensiva, el castillo de la torre del Mayoralgo.

Allí se instaló hasta que en el siglo XV la nobleza va comprando propiedades y adquiriendo otras gracias a las uniones de matrimonios estratégicos. Puede que se trate del palacio más antiguo de la ciudad, pues conserva restos del siglo XIV.

La portada está presidida por una inscripción y el escudo familiar con el águila y la torre, en alusión al lema familiar tomado de un pasaje de la Biblia que dice: “Sé tú para nosotros torre de fortaleza, y se renovará como la del águila nuestra juventud”.

El edificio ha sido rehabilitado por su actual propietario, la Caja de Extremadura.