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Ávila mística
Si por algo se conoce a Ávila es precisamente por ser la cuna de la mística de la mano, sobre todo de Santa Teresa de Jesús, una de las figuras más excepcionales de la espiritualidad española. Sin duda uno de los lugares más importantes en la vida de la Santa es el Monasterio de la Encarnación donde permaneció desde 1535 a 1563 y del que Santa Teresa llegó a ser priora. Se trata de un convento donde había importantes diferencias sociales entre las monjas dependiendo de su capacidad económica, algo que nunca gusto a Santa Teresa. Desde aquí la Santa preparará la reforma de la orden del Carmelo…

En este lugar, podremos visitar un museo que servirá para hacernos una idea de cómo transcurría la vida aquí, pudiendo contemplar reproducciones de la celda que ocupó Santa Teresa siendo priora, además de numerosos objetos, como su toalla bordada a mano o el leño que empleó como almohada para mortificarse. Siguiendo nuestro recorrido por la vida de Santa Teresa, llegamos a su convento, levantado sobre los restos de la casa donde nació. Sede del Centro Internacional Teresiano, la iglesia de dicho convento está orientada hacia el norte y no hacia el este, como ocurre en la mayoría de los casos, para de esta forma hacer coincidir el altar mayor y la capilla oratorio con la habitación de Santa Teresa en su niñez. En la iglesia cabe destacar un espectacular retablo barroco de Gregorio Fernández que representa a Santa Teresa custodiada por las imágenes de San José y de la Virgen vistiéndole con un manto blanco y colgándole la medalla, símbolo de protección. Especialmente bella también la talla de Cristo atado a la columna del mismo escultor. Un convento donde no solo imaginar sino también disfrutar de lugares como el huerto familiar donde Teresa y su hermano compartían juegos y lecturas. Poco a poco nos adentraremos en la sala de reliquias donde encontraremos el dedo anular de Santa Teresa y dos huesos de San Juan de la Cruz.

Desde luego no podemos marcharnos de Ávila sin visitar el museo de la Santa. Este último nos introduce en una atmósfera especial. Situado en una cripta de 1500 metros cuadrados, aquí contemplaremos desde los libros más leídos por la Santa, hasta los distintos hábitos existentes a lo largo de la historia de la orden del Carmelo. Profundizar y perderse en documentos y obras de arte que nos acercan a la vida y obra de Santa Teresa, es una práctica casi obligada. Y que mejor forma de terminar nuestra ruta que en el centro de interpretación de la mística, complejo único en Europa que invita a la reflexión interior a través de la luz, la música, y como no, el arte…